En machos,tanto caninos como felinos,se recomienda castrar después de los 6-7 meses.
En hembras(de ambas especies),se hará después del primer celo,pues de esta manera se favorece el desarrollo hormonal,lo cual permitirá que las vías urinarias no queden subdesarrolladas,y disminuirán -no eliminarán- la incontinencia urinaria y la probabilidad de tumores mamarios.Asimismo,se evitará la piómetra (hiperplasia endometrial quística).